Eran altas horas de la madrugada,
de repente mi teléfono sonó,
preocupado por saber lo que pasaba
y temía que pasara lo peor.
Descorgué mi corazón, latía fuerte,
fue mi amigo quien por fin me contestó
cuando fui tenía un niño entre sus brazos
el cordón ombilical suelto y sangrando
vamos a llévalo pronto a la ciudad
vamos a llévalo pronto a un hospital
porque este pobre no tiene la culpa
que su madre como es mala lo abandone
sus instintos son peor que un animal
sus instintos son peor que
Ese niño y fue creciendo sin
cada día le doy gracias al Señor
de tener familia a mi mujerillo
Y ahora pa ra completar nuestra alegría
fue mi amigo el Ángel que
Cuando fui tenía un niño entre sus brazos
el cordón ombílico suelto y sangrando
Vamos a llévalo pronto a la ciudad,
porque este pobre no tiene la culpa
que su madre como es mala lo abandone
sus instintos son peor que un animal,
sus instintos son peor que un animal