Acostumbrado a la muerte,
un hombre arriesgado y fuerte,
un señor de gran respeto,
Muy entregado a los jefes,
él fue paulino holan dero
Junto a su cuerno de disco,
y los señores rápido lo procuraron,
sin pensar volvió a su puesto
el que se mantuvo intacto.
Efectivo en la consigna, grupo,
lo que el Señor le ordenara.
Un equipo sin palabras de agallas y
Llegó un día su mala suerte,
cuando a balas lo abatieron.
Traidores le dieron muerte,
del miedo nunca pudieron.
Fueron intenciones claras,
porque a Paulino mataron,
al que estaba en los Andrax,
fue en apoyo del ondeado.
Su sangre cobra con sangre,
la herencia con sus pistolas,
de quien nació en los mecates,
él en final vio su historia,
bien hondeado en el combate,
con valor jaló su cuerno,
no extraña un lugar intacto,
adiós Paulino Holanderos.