Esa Guijarra de Doña
Sopla
Hombre, estoy viendo una
cosa en este pueblo,
no se puede tomar trago
porque hay mucho goterero
y se lo pasan los domingos recorriendo,
se les escapa a tiendas,
cantinas ni graneros.
Hay un Arnolfo, un Francisco, un Emilio,
una Bela y un Enrique
o un hijo de María Imelda
Que cuando ven que uno
está tomando trago
se le pegan compañero
pero no compran ni media
Sírvame trago señor cantinero
Tranquilo hermano
que aquí no hay goterero
Págale Judy pa' que le sepa bueno
Tranquilo hermano que aquí no
hay goterero
esos cristianos se conocen a la lengua
porque son desesperados
cuando ven una cerveza
se conocen o les saludan
que hay mi hermano
como este don caballero
y se le sientan a la mesa
hay un Ignacio o un Arcesio
ordenando un Hermano, un tal Gustavo
los he visto muchas veces
Que si les juntan alcohol en las espaldas
Le aseguro, compadritos,
se desnocan por la mese
Sírvame trango, señor cantinero
Tranquilo, hermano,
que aquí no hay goterero
Págale, jui, pa' que le sepa bueno
Tranquilo, hermano,
que aquí no hay goterero
Hay un Miguel, también hay un Gabriel, un Jesús,
un Ismael, un hijo de niña Jesúsa,
que son capaces de perder
todas las noches
donde ven una botella
untada de tapetusa.
Doña Rosana me contó
que ya una tarde
se untó un poco de aguardiente
para un dolor de cabeza.
Y se encontró con Alberto, con Darío,
con Palos y con Gerardo
Y se la envieron a la vieja
Sírvame trango, señor cantinero
Tranquilo, hermano,
que aquí no hay goterero
Hágale jui, pa' que le se pa bueno
Tranquilo, hermano, que aquí no hay goterero