No sé por qué,
pero veo en ti solo placer
Tal vez será, que no me quiero enamorar
Y aun que andáis,
de hielo en tus garras
No quiero volver a ser ob
jeto para juzgar
Te adoré y tú no me quisiste dar
Este sabor que no paraba de rogar
Y comprobé que no
conocía la verdad
Desde entonces nunca he encontra
do la felicidad.
No sé por qué, no sé por qué,
no encuentro antídoto a tu veneno,
ya sé por qué, ya sé por qué
poní escritorita en el café.
No sé por qué, no sé por qué,
no encuentro antídoto a tu veneno,
ya sé por qué, ya sé por qué
ponía scriptonita en el café
No sé por qué no sé por qué
no encuentro antídoto a tu venero
Ya sé porque ya sé porque
poní el cristónita en el café
No sé por qué no sé porque
no encuentro antídoto a tu venero
Ya sé porque ya sé porque
poní el cristónita en el café
Olvídame que ya no te quiero ni ver,
mi englaser
Hacia que puedas sostener
esa presión
Que aprietas y acotas sin más
Ojalá te pierdas en el mundo
de nunca jamás
No sé por qué, no sé por qué
No encuentro antídoto
a tu veneno
Ya sé por qué, ya sé por qué
Ponía fritonita en el café
No sé por qué, no sé por qué
No encuentro a ti, yo doy a tu veneno
Ya sé por qué, ya sé por qué
Ponía espiritualidad en