¿Has sentido
miedo alguna vez?
A un David, que fue un gran guerrero,
y un gran re y,
sintió miedo algunas veces.
¿Y sabes lo que hizo?
Bueno, pues escucha lo que escribió
en el Libro de los Salmos,
y así sabrás qué hacer
la próxima vez que tengas miedo.
Salmo 56, versículos 3 y 4
En el día que temo, yo en ti confío,
en Dios alabaré confiado,
en Dios no temeré.
En el día que temo yo en ti confío,
en ti confío, en ti confío
En el día que temo yo en ti confío,
en Dios alabaré
En el día que temo yo en ti confío,
en ti confío, en ti confío
En el día que temo yo en ti
con fío en Dios a la pared
En Dios confío
y alabaré,
en Dios confío ,
en Dios no temeré.
En el día que temo yo en ti confío,
en ti confío, en ti confío.
En el día que temo yo en ti confío ,
en Dios a la paré.
Confío en Ti, Señor,
realmente confío en Ti.