Fueron cuatro los segundos que pasaron
Hasta que pude encontrarte
entre los rostros congelados
Y pasó una eternidad al mirarte y contemplar
En tus ojos reflejada mi mirada
Y hoy bendigo las razones casuales
Decidiste elegir mi banco para es perar,
En buscarte entre las calles,
en los parques, tiendas, bares
En sonrisas y destellos de cristal
Quien siguió la consiguió
Y esta historia comenzó a brillar
Y un buen día te atreviste
Tanto miedo a que yo supiera de tu realidad,
Que no es tu signo positivo
El que invierte en conflictivo,
Que eres tu quien me revuelve,
que eres tu quien me enamora
Y si tengo que gritarte lo que siento
con tu suerte, con tu mierda
Con pasado, con presente,
Y tú no vez que quiero seguir
que quiero seguir comiéndote a besos
que yo tengo es simplemente
No poder saborearte lo suficiente
Es dejarte escapar, es vivir sin apostar
Por quien juega con la mano más potente
Son tus ojos, no tu sangre,
los que arrastré a mi cama
Cada noche y cada día al despertar
Y es tu sexo, no tu sangre,
el que se adentra protegido
Entre los huecos más oscuros
de mi intimidad, y no comprendes
Que es tu risa, no tu sangre,
quien contagia de alegría
Las esquinas, los rincones de mi vida
Que eres tú, que no es tu sangre,
quien invade de felicidad mis días
Que no es tu signo positivo
El que invierte en conflictivo,
Que eres tu quien me revuelve,
que eres tu quien me enamora
Y si tengo que gritarte lo que siento
con tu suerte, con tu mierda
Con pasado, con presente,
Y tú no vez que quiero seguir
que quiero seguir comiéndote a besos