Como
un fantasma gris llegó el hastío
has ta tu corazón que aún era mío
Y poco a poco te fue
envolviendo,
y poco a poco te fuiste yendo.
Si grande fue tu amor cuando viniste,
más grande fue el dolor
cuando te fuiste.
Fuiste tan lindo de las campanas
doblando en mi soledad.
Cada vez que me recuerdes,
la noche a mí ya me lo dirás
Y donde el cielo y el ma r se pierden,
cuántas estrellas me alumbrarán
Cada vez que me recuerdes,
tu pensamiento me be sarás
y cuando el fi n de tu vida llegue,
junto a tu vida me sentirás.
Mi corazón te fue tras de tus pasos,
el pobre estaba ya hecho pedazos
y entre mis manos, mis manos yertas,
las esperanzas quedaron
muertas.
Algo que jamás yo te perdono,
es que olvidaste aquí con tu abandono,
eso tan tuyo, ese algo tuyo,
envuelve todo mi ser.
Y cada vez que me recuerdes,
la noche a mí también lo dirás,
Y donde el cielo y el mar se pierden,
cuántas estrellas me alumbrarán.
Cada vez que me recuerde,
tu pensamiento me pensará.
Y cuando el fin de tu vida llegue,
junto a tu vida me sentirás.