Un caballo pasó por su cuenca minera,
Tiñendo de marrón la roja sangre
Y hoy te dedico este canto,
casi entre dolor y llanto
A mis veinticuatro primaveras,
Y si el comparar no es justo,
diré que no hay comparación
Pues no hay mejor sensación
que respirar bien profundo
Contemplar sus verdes prados,
resguardarme en sus tejados
Y hacer caso a Don Palayo,
Pues mientras nos queden piedras
lo que nos sobra es valor
donde encontré una botella
Y al abrir el tapón salió un mensaje
Era el mapa de un tesoro,
justo encima había un mar
Justo abajo había un León
Y no es por tirarnos flores,
de un tamaño que va acorde
Contemplar sus verdes prados,
resguardarme en sus tejados
Y hacer caso a Don Palayo,
Pues mientras nos queden piedras
lo que nos sobra es valor
De la tierra de los sueños,
De los golfos como yo, de los cielos como tú
estaba en territorio Astur
Y es que tengo un sentimiento,
esos que llevas tan adentro
Cuando se sube en el buga
tiene el mismo sentimiento