Que no miro tu luz en derroches,
en tinieblas quedaron mis ojos.
Ya no se si es de día o es de noche
¿Dónde estás que no puedo pisarte?
Tal parece que te abres y caigo
Pues mis pies ya no sienten tocarte
Un castillo de ensueños cayó,
un sinfín de ilusiones perdidas
Y la corta manantial de amor
y se quebró entre sus ruinas
Y al abismo he caído por ti,
mi pobre alma que hoy flota sin vida.
¿dónde estás que no calmas mi sed?