yo te llevé a mi buhardilla
aquella que estaba en el barrio chino
yo te dije me voy a poner un martini
en concreto el año del secuestro de Kini
Si ponemos atención, pensé,
Y nuestro amor siempre ha sido
Poco menos que acumulativo
Se trataba de poner y no quitar
En la década de los noventa,
nos gustaba echar la siesta.
Y tú decías, ¡ponte guapo!
Que nos vamos a una fiesta,
puestos a llevar un vino.
Y gritabas, ¡ponte las pilas!
Que llegamos ya muy tarde.
Y yo, tranqui, que te pongas nervio,
que diez minutos no te amarguen.
Y nuestro amor siempre ha sido
po co menos que acumulativo.
Se trataba de poner y no quitar
y tu madre nos ha puesto un piso.
Nos ponemos ciegos de gambas
en cualquier restaurante chino.
Yo me he puesto como un cerdo
y tú tiraste la ropa estrecha.
Ay, ponme solo sal y harina,
que los glúcidos me afectan.
yo aún me pongo loco contigo.
Y nuestro amor siempre ha sido
Poco menos que acumulativo,
se trataba de poner y no quitar